Soluciones por sector
La falsificación golpea a cada categoría de forma distinta. La plataforma es la misma; el modelo de riesgo, el formato de etiqueta y el despliegue se ajustan al suyo.
Farmacéutica
Los medicamentos falsificados ponen en peligro a los pacientes y exponen a los fabricantes a una grave responsabilidad regulatoria.
La verificación a nivel de unidad complementa los mandatos de serialización: donde un código de barras demuestra los datos, la PUF demuestra el envase físico. Pacientes y farmacéuticos verifican en segundos sin hardware especial.
Cosmética
Los cosméticos falsos con ingredientes desconocidos dañan la piel, y a la marca que carga con la culpa.
Las referencias de alto margen reciben etiquetas inclonables; los consumidores verifican antes del primer uso. La geografía de los escaneos revela por qué mercados y canales circulan las falsificaciones.
Artículos de lujo
Las superfalsificaciones ya son lo bastante buenas como para engañar tanto a compradores como a plataformas de reventa.
Una huella física que ninguna fábrica puede reproducir otorga a cada artículo una procedencia demostrable, en la compra y en cada reventa.
Electrónica
Los componentes y accesorios falsificados provocan fallos, devoluciones e incidentes de seguridad que se atribuyen a la marca genuina.
La verificación en distribución y en el punto de venta filtra los accesorios clonados del canal antes de que lleguen a los clientes.
Alimentación y bebidas
Los destilados premium, el aceite de oliva y la nutrición infantil son blanco de fraudes de rellenado y reetiquetado.
Las etiquetas en los cierres hacen que los productos rellenados o reetiquetados fallen la verificación. Los consumidores comprueban la procedencia con un solo escaneo.
Recambios de automoción
Las pastillas de freno y los filtros falsos son un peligro para la seguridad y un sumidero de costes de garantía.
Distribuidores y talleres verifican las piezas en la instalación; la inteligencia de escaneo expone por región los flujos de mercado gris y de piezas clonadas.